Táctica en el fútbol 11 actual: formaciones y estilo de juego

 

En el fútbol se han probado todo tipo de tácticas, todas ellas con un objetivo claro: lograr que un equipo logre la victoria sorprendiendo y desbordando al rival. Desde que se inventó este deporte las posiciones de los jugadores de fútbol 11 han ido cambiando, algunas de ellas con más fortuna que otras.

La única posición que no ha cambiado lo ha hecho por motivos evidentes. Y es que a nadie se le ocurriría dejar la portería sin alguien que la cubra. Pero por lo demás, las formaciones pueden ser tan simples o complejas como se le ocurra a un entrenador. Y lo mismo se puede decir que los estilos con los que juega un equipo, que a menudo definen las preferencias de un entrenador o Incluso el talento que tienen algunos de los jugadores.

En la historia del fútbol las cosas han cambiado tanto, que si lo comparamos con sus orígenes algunas cosas ni se parecen. Por ejemplo, en la mitad del siglo XIX casi todos los jugadores de campo eran delanteros y buscaban el gol, hasta que se empezaron a desarrollar las tácticas defensivas. La táctica en el fútbol 11 actual incluye un catálogo de formaciones y estilo de juego tan amplio que era necesario hacer este post para comentarlas y explicarlas todas. Dividiremos las tácticas en dos tipos; defensivas y ofensivas o de ataque, hablaremos de estilos de juego y revisaremos las formaciones que se usan en la actualidad con mayor frecuencia.

Tácticas defensivas

Algunos de los mejores equipos de la historia han destacado por ser muy defensivos. Nadie se olvida de cómo jugaba ese Milan de finales de los 80, que en cuatro años consiguió un gran número de títulos y se colocó por méritos propios entre los clubes más destacados.

Algo que hizo diferente a este equipo en manos de Arrigo Sacchi, y que supuso un cambio en la forma de jugar de los italianos fu dejar de lado el catenaccio y hacer una defensa mucho más activa, apoyada en el juego de equipo. Por los resultados que logró, es evidente que este estilo de juego le funcionó muy bien.

Pero hay una gran cantidad de tácticas defensivas que se utilizan en la actualidad. Las más habituales en el fútbol 11 moderno son las siguientes:

Pressing y presión alta

Esta técnica consiste en no esperar al rival atrás, sino avanzar para presionar en la parte alta de la línea defensiva, sobre todo a quien lleva el balón. Esta presión se hace de forma grupal y aumenta las posibilidades de que el contrario cometa un error por los nervios a los que se ve sometido.

El pressing es una táctica de acoso bastante efectiva, y al hacerse lejos de la portería hay más posibilidades de reaccionar si el rival logra superar la línea.

Marcaje al hombre

El marcaje es una defensa más individual, que consiste en hacer que un jugador se encargue de cubrir a un contrario en concreto, bien porque ha entrado en el área de defensa de la que se encarga o porque su cometido es bloquear un dorsal en concreto.

Esta táctica implica defender la posición aunque el jugador no tenga el balón, impidiendo que lo reciba y que el jugador que mueve el esférico no tenga a quién entregarle el pase, lo que le obliga a tratar de internarse y facilita al defensa que lo cubre bloquearlo.

Defensa en zona

La defensa zonal no se centra en un solo jugador, sino que cubre un espacio concreto de cualquier internada. Los defensas no suelen salir de esa área, sino que esperan con paciencia a que alguien se atreva a cruzar la línea imaginaria que delimita la zona.

Este estilo de defensas en el fútbol tiene como ventaja principal que siempre hay un defensa atento por si el rival quiere abrir hueco, aunque es vulnerable a los ataques en los que entra más de un jugador por esa zona.

Repliegue

El repliegue es una reacción cuando se pierde de pronto el control del juego. Al llegar el balón a los pies del contrario, casi todos los jugadores bajan hacia su zona con la intención de recuperarlo o al menos bloquear el avance y que no lleguen a puerta.

Como norma general, al repliegue le sigue una estrategia de pressing, buscando siempre poner nervioso al contrario y provocando que cometa errores que le hagan perder el balón.

Basculaciones

La basculación en defensa es un movimiento en bloque de toda la línea defensiva para reducir los espacios libres que pueda haber en el campo, e impedir la efectividad de un ataque.

La basculación puede ser vertical, en la que los defensas se mueven de abajo hacia arriba, u horizontal, desplazándose a la derecha o a la izquierda. Todo depende de dónde esté el balón.

Esta táctica defensiva busca impresionar, creando la sensación de que hay más jugadores cerrando el paso a los ojos del atacante.

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Defensa adelantada y utilizar el fuera de juego

Esta táctica no debe confundirse con la presión alta, ya que en este caso se trata de una estrategia en la que se juega con más picardía y no tanto para presionar. La idea es que los delanteros no puedan hacer un pase porque los demás están por detrás de la línea de defensa, y tengan que tratar de romper la barrera por sí solos. Si se deciden a lanzar un pase, puede que el compañero esté en posición antirreglamentaria y el árbitro pite fuera de juego, dando el balón al equipo que estaba defendiendo en este momento.

La táctica del autobús o Catenaccio

Criticado muchas veces porque algunos lo consideran “el antifuútbol”, el Catenaccio es una táctica defensiva en la que casi todo el mundo está atrás, salvo un par de jugadores que esperan un contragolpe en la parte superior del campo. Los italianos convirtieron esta técnica en una seña de identidad, y muchos equipos, incluida la selección de Italia, lo han utilizado con bastante éxito.

A esta táctica defensiva se la llama el autobús porque la sensación que tiene el equipo contrario es que hay uno de estos vehículos cruzado delante de la portería, haciendo muy difícil que lleguen para chutar.

Entradas

Una de las acciones más habituales de los defensas son las entradas, que consisten en cortar el paso al jugador que tiene el balón. Las entradas se pueden hacer desde cualquier ángulo, y cuando se realizan por los laterales suelen ser barridos en el suelo, las de frente no suelen ser así, sino de pie, cara a cara, justo en el momento en el que el rival quiere moverse. Las entradas traseras son muy peligrosas y a menudo demasiado duras, por lo que un árbitro las puede penalizar por considerarlas antideportivas.

Intercepción de pases

Interceptar un pase es cortar un balón que va de un rival a otro y romper la jugada ofensiva. Funciona mejor en los pases largos o por arriba, aunque también se puede interceptar la pelota en pases más cortos. El defensa necesita estar muy atento al juego y encontrar el momento justo en el que puede meter el pie para salir con el balón controlado y realizar un contragolpe.

Tácticas ofensivas

Al igual que en defensa, existen una gran cantidad de técnicas de ataque, que consisten en mover el balón hasta la portería y rematar para alcanzar el gol. La ofensiva es muy importante porque a fin de cuentas, en el fútbol gana quien marca más goles, y eso no es posible si no se hacen ataques.

La ofensiva debe complementarse con una buena defensa, y los entrenadores buscan el modo de compaginar ambas tácticas con el fin de sorprender al rival y abrir huecos con la mayor frecuencia posible. En el fútbol 11 actual se ven técnicas ofensivas como estas:

Cambio de juego

En esta táctica se utilizan mucho las bandas y se juega un poco al límite porque consiste en cruzar el balón de un lado a otro varias veces con el fin de descolocar a la defensa y encontrar espacio por el que entrar. Además, durante los pases el resto de jugadores pueden ir pensando en nuevos movimientos, y estar al tanto de los huecos por los que se pueden colar mientras el rival se recompone.

Romper el fuera de juego y balones al espacio

En esta táctica se aprovecha la defensa adelantada del contrario dando pases al área justo antes de que un compañero supere la línea. Al no estar en fuera de juego en el momento del pase, la internada es legal y además deja al portero frente a frente con el delantero que recibe el balón, lo que lo pone en una situación de indefensión bastante crítica.

Esta táctica es un tanto arriesgada porque puede que el pase se produzca después de romper la línea. Pero cuando se hace bien, el peligro para la portería rival es evidente.

Una variante de esta táctica es lanzar balones al espacio, con pases en largo por encima de la cabeza de los jugadores y llegar para controlarlo y chutar a gol.

Triangulaciones

Como su propio nombre indica, esta táctica consiste en hacer pases entre tres jugadores impidiendo que otros se hagan con el balón. Esta técnica puede ir variando de posición y dejar e incluir a otro jugador mientras se avanza hacia la línea de meta.

Para conseguir triangulaciones efectivas los jugadores deben ser rápidos y hábiles, sobre todo en los pases en corto. La idea es hacer que la defensa no sepa cuál será el próximo jugador que lo reciba, y mientras ir ganando terreno en el campo.

Balones largos

Los balones largos consisten en utilizar el juego aéreo de una zona a otra y una vez recogido el esférico tratar de rematar desde ese mismo punto. Es muy importante saber desbordar a los defensas, por lo que los balones largos los suele recibir el delantero más veloz. Lo bueno de esta técnica es que se abre el campo y se impide que alguien intercepte el balón mientras vuela de una zona a otra, lo que aumenta las posibilidades de que el jugador consiga un tanto.

Juego aéreo

El juego aéreo es parecido al anterior, con la diferencia de que no se lanzan los balones tan lejos, sino que se elevan para que los reciba un compañero mientras los demás avanzan. Una vez recibido el balón, se vuelve a lanzar por lo alto para que le llegue a otro, y así hasta que alguno que esté bien posicionado remate a la red.

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El juego aéreo también se utiliza en los saques de córner, colgando el balón dentro del área para que alguien remate de cabeza y consiga superar al portero. Uno de los goles más difíciles, pero más bonitos que puede conseguir un futbolista.

Dos contra uno y desbordes

Tener superioridad numérica aumenta las posibilidades de romper una posición, por lo que la técnica de dos contra uno es bastante efectiva. Esta consiste en avanzar con dos delanteros por una zona que defiende un solo jugador y desbordarlo, o “dejarlo sentado” como se suele decir de forma coloquial, mientras mira con impotencia cómo le dejan atrás.

Esta táctica es muy eficaz siempre y cuando las líneas defensivas estén abiertas, y solo durante el tiempo que tarde otro defensa en apoyar al compañero. Si se hace con velocidad, uno de los dos puede estar frente al portero y crear mucho peligro.

Centros laterales al área

Tiene similitudes con la táctica de los balones largos, aunque en este caso consiste en internarse por uno de los laterales mientras los delanteros avanzan por el centro, y pasar el balón cuando estén en la zona de peligro, delante del portero. Un buen chut enganchando el balón desde el pase puede dejar a todo el mundo sin capacidad de reacción.

Intercambio de bandas

En esta táctica se necesitan dos jugadores que se mueven igual de bien a la derecha o a la izquierda, para despistar a los rivales moviendo a los dos delanteros de forma indistinta por una u otra banda. Esto puede hacer que los defensores se equivoquen en los saques de banda, córners o tiros de falta, ya que no saben con qué pie van a hacer el lanzamiento.

Tiros desde zonas a pie cambiado

Ora de despistes para descolocar a la defensa rival. Un jugador zurdo que dispara por la izquierda o viceversa puede convertirse en un peligro por el efecto que hace el balón, bien como tiro al área o dando un pase para rematar. Se necesita bastante técnica y entrenar los tiros así para conseguir el efecto deseado, pero merece la pena.

Crear agujeros defensivos

Un agujero en defensa es un hueco entre la línea media y los defensores. Lo normal es que reciba el balón un jugador que está de espaldas a la meta contraria y trata de darse la vuelta o de pasar la bola a algún compañero que tenga al portero de frente, mejor si ha conseguido romper las líneas y se encuentra en una posición en la que no tiene marcaje.

Estilos de juego en el fútbol 11

Además de las tácticas de defensa y ataque, el fútbol moderno combina estilos para crear nuestras estrategias. Algunas de ellas son más agresivas que otras, y dependiendo del partido, del equipo contrario y hasta de los jugadores individuales de uno y otro club se pueden encontrar diferentes formas de jugar un partido.

Aun así, hay 3 estilos que suelen primar por encima de otros en el fútbol moderno:

Posesión del balón

La mayoría de equipos punteros apuestan por tener el balón bajo su control el máximo tiempo posible, con la idea de que cuantos más minutos tengas la pelota en tu posesión, más probabilidades tendrás de hacer lo que quieras con ella.

Es evidente que si no tienes nunca el balón no puedes hacer nada, pero en los últimos años algunos entrenadores han puesto en duda su eficacia porque es una táctica demasiado conocida, y porque tener el balón no siempre significa controlar el juego. Sin embargo hay datos que demuestran que los equipos que tienen mayor posesión del balón suelen ser los que más goles marcan y más victorias consiguen. Por eso se sigue usando mucho, sobre todo en los equipos que juegan grandes competiciones, nacionales e internacionales.

Jugar al contra ataque

Como a lo largo de los años los jugadores han ido cambiando en cuanto a técnica y físico, también lo han hecho las tácticas. Por eso el contra ataque ha dejado de ser individual y se ha convertido en una estrategia de equipo que aprovecha la velocidad de todos y la sorpresa del revulsivo.

Los equipos que juegan de esta manera están formados por futbolistas muy rápidos y fuertes, que son capaces de cortar el juego rival y lanzarse a la ofensiva sin darle tiempo a reaccionar. Es evidente que la velocidad es imprescindible, y los defensores necesitan correr igual si quieren evitar que los pillen indefensos.

Un equipo que juega al contra ataque presiona en el centro del campo para que los rivales pierdan balones. Una vez que consiguen el esférico, todo el mundo sube a atacar, incluso los defensas, para hacer valer su superioridad y desbordar las líneas del contrario.

Los contra ataques se dividen en 3 fases:

  1. Robo de la pelota.
  2. Pases rápidos hacia arriba para presionar la línea antes de que el equipo se reorganice.
  3. Final de la jugada, tratando de que sea en la red del portero.

Estos 3 pasos se tienen que dar en un espacio muy corto de tiempo para que el contragolpe sea efectivo.

El juego directo

Algunos equipos han pasado de la posesión al juego directo, que implica lanzar un ataque en cuanto se recupera el balón mientras el resto del grupo se organiza para apoyarlo. También se le denomina estrategia vertical, y se apoya mucho en las puntas de ataque.

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En el juego directo moderno se suelen hacer centros desde los bordes para mover el balón hasta la parte de arriba, y una vez allí colgarlo para rematar. Si se realiza del modo adecuado, el ataque es muy rápido y combina las bondades de la contra con la potencia de los delanteros.

Formaciones habituales en el fútbol 11 actual

Además de las tácticas, las formaciones han cambiado mucho desde el origen del fútbol. Como hemos dicho antes, al principio se ponían 8 jugadores delante, un portero y otros 2 que más o menos se movían adelante o atrás dependiendo de lo que tocara. Pero este 1-1-8 ha dado paso a multitud de combinaciones, algunas de ellas muy efectivas y otras que no lo han sido tanto.

Las formaciones se clasifican con números, y definen la cantidad de defensas, centrales y delanteros que hay en cada espacio. Si los sumas verás que son solo 10, porque la posición del portero es evidente y no se toma en cuenta para definir la formación, ya que el 1 que hay bajo palos se entiende. Las formaciones más habituales en los estilos de juego del fútbol 11 de la actualidad son las siguientes:

Formación 4-3-3

Una de las más empleadas por los entrenadores por ser muy equilibrada y aportar estabilidad al juego. En la defensa se mueven cuatro jugadores, apoyados por el mediocentro que ocupa el círculo, dos extremos que se mueven en los tercios laterales de las bandas y tres delanteros que pueden cambiar entre un punta y dos laterales (lo más habitual) o 3 killers que buscan el remate, para lo que se pueden apoyar en individualidades, triangular o jugar al despiste mientras los defensas tratan de adivinar quién tirará a puerta.

Formación 4-4-2 en rombo o paralelo

Junto con la anterior, esta formación es una de las más vistas en los campos de juego. De hecho, el 4-4-2 se considera la formación tradicional en el fútbol moderno por ser la más equilibrada de todas, cubriendo todo el campo.

La diferencia con la formación convencional es que el centro del campo no es lineal, sino que forma un rombo o un cuadrado, dependiendo de si se apoya más en las bandas o prefieren jugar por el centro. Si se hace un rombo, el central más atrasado suele apoyar en defensa y el de delante a veces sube para presionar junto con los delanteros.

Formación 4-5-1

Esta forma de jugar se parece un poco al 4-4-2 en rombo, pro en este caso solo se deja un delantero en punta y hay 5 centrocampistas para dinamizar el juego en esta zona. Es una táctica que busca sobre todo la posesión del balón, y cerrar los espacios para que a la menor opción se haga un pase al delantero para marcar, mientras tiene el apoyo de alguno de los centrales adelantados.

Formación 3-5-2

En este caso se sacrifica un defensa para tener más efectividad en la parte de arriba, pero el centro del campo se mueve igual de rápido y con la misma efectividad. En esta formación los centros de debajo hacen tareas defensivas cuando sea necesario, para evitar que el aumento de jugadores rivales frente a ellos desborde la última línea de defensa antes del portero.

Formación 4-2-3-1

En este caso las líneas centrales se desdoblan y se forman dos frentes, uno (2) que baja para defender cuando el equipo rival tiene la pelota, y otra (3) que funciona como delantera para mandar balones al punta. Es una formación algo más compleja que las convencionales, pero muy efectiva si se cuenta con efectivos capaces de moverse bien en cada posición. El equipo debe conocerse muy bien y saber leer el partido para funcionar del modo adecuado.

Formación 4-4-1–1

Muy parecida a la formación 4-5-1, en este caso el central adelantado hace las veces de apoyo al delantero puro. Hay un mayor juego en la línea ofensiva y el delantero cuenta con un apoyo extra que le ayuda a aumentar las oportunidades de gol, haciendo algunas veces que la formación pase a 4-4-2 clásico para crear pases de lado a lado que creen peligro.

Formación 3-4-3

Simple pero efectiva, con tres defensas, cuatro centrocampistas que distribuyen el juego y tres delanteros que amenazan de forma continua al portero. En esta formación el centro del campo es fundamental y se busca jugar todo lo posible en esta zona, pasando el balón a la tripla atacante en cuanto sea posible para rematar a la red.

Formación 5-4-1

En este caso el entrenador apuesta por defender todo lo posible y aprovechar el contragolpe. Es la evolución del Catenaccio del que hemos hablado antes, y también recibe las críticas de este. Pero con un cerrojazo así, casi siempre se mantiene la portería a cero, aunque también tiene como desventaja que las oportunidades de marcar un gol disminuyen bastante. A veces se utiliza cuando el equipo tiene suficiente con un empate para pasar de ronda, como en los mundiales o en competiciones internacionales que no son a partido único.

Como es lógico, un equipo no va a mantener la misma formación durante los 90 minutos de partido. Dependiendo de cómo vayan las cosas, como estar por delante en el marcador o ir perdiendo, el entrenador decidirá ajustar la estrategia y hacer los cambios oportunos, incluyendo sustituir a un jugador por otro. Por ejemplo, si un equipo va ganando 2-0 y quiere asegurar la victoria, puede quitar a un delantero y colocar un defensa que refuerce la portería.

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