¿Qué es la ley Beckham?

David Beckham tiene su nombre unido a la práctica del fútbol. Una unión bien merecida por su juego, todo hay que decirlo. Aunque también hay otros campos en los que el apellido de este futbolista destaca, de manera similar a lo que ocurrió con la ley Bosman. Beckham también tiene una ley con su nombre, al menos de forma coloquial, una que permitió a España convertirse en la poseedora de la mejor liga del mundo y una potencia de este deporte.

Si buscamos en Wikipedia, que posiblemente sea lo primero que has ido a hacer cuando has visto esto, verás que en realidad es un Real Decreto con una referencia concreta. Aunque nosotros preferimos llamarlo Ley Beckham porque queda más chulo. Bromas aparte, vamos a hablar de forma más extensa de qué significa esta norma que no se aplica solo a los futbolistas.

Tributación como no residente

Dicho de manera sencilla, el Régimen Especial de Trabajadores Desplazados es una norma que dice que todos aquellos trabajadores que vienen a España a desarrollar su actividad tributan tanto en el momento de su llegada como durante los siguientes 5 años como si no fuera residente, cuando a todos los efectos realmente se reside en el país.

¿Qué supone esto a nivel fiscal? Pues que los impuestos que paga quien está en este régimen es casi la mitad de lo que tendría que pagar si cotizara como residente en España. Además, solo se aplica a aquellos vienes que se tienen aquí, siempre que se cumplan determinados requisitos.

Qué requisitos permiten ampararse en la Ley Beckham

Hay una serie de condiciones para que se pudieran aplicar esta norma fiscal especial. ES algo técnico, aunque trataremos de hablar de ello de la forma más sencilla posible:

– No haber fijado residencia en España por lo menos durante los últimos 10 años de la llegada aquí.

– Que el motivo por el que se hace el desplazamiento sea laboral. Es decir, que tiene que haber un contrato firmado antes de llegar.

– Que el trabajo se desarrolle dentro del territorio español o fuera, pero que sea una entidad española en nombre de quien se realiza.

– Que la empresa para la que se trabaja sea española o tenga una sede fija cuya residencia esté de forma permanente en España.

– Que el rendimiento que se deriva de este trabajo no tenga ninguna exención tributaria. En la práctica significa que se pueden percibir ingresos que no haya que declarar para pagar los correspondientes impuestos.

Cómo beneficia esta medida a los clubes de fútbol

La llegada de David Beckham y este régimen hizo que para los clubes de fútbol fuese más barato fichar jugadores de fuera que a los nacionales. Por ejemplo, y para traer esta medida al presente, al Barça le costaba más cara la ficha de Messi, residente en España, que al Madrid la de Cristiano Ronaldo, que vive en España pero a nivel tributario es portugués.

Cambios en la ley

Como ocurre con todas las normas, esta ley se ha ido ajustando y realizando cambios. Por ejemplo, en 2010 se decidió que todo aquél que ganase más de 600 mil euros al año se quedaban fuera de la norma.

En 2015 hubo una nueva adaptación, con la llegada de una reforma fiscal. Desde entonces los deportistas profesionales no se incluyen en esta norma. Así que llamarla Ley Beckham no tiene sentido, pero en esencia se la sigue llamando así.

Otros cambios también son muy significativos:

– Ya no hace falta que el trabajo se haga en España.

– Las empresas que no cuenten con una oficina permanente en el país también pueden acogerse a la medida.

– No hay límite de ingresos, por lo que la norma de 2010 se quita de un plumazo.

Básicamente estas son las cosas que han cambiado y que hacen que la ya mal llamada Ley Beckham sea bastante diferente a como se proyectó. Eso sí, si alguien estaba aquí antes de 2015, se aplican los términos anteriores

Una ley española

A diferencia de la ley Bosman, que se aplica en toda Europa, esta norma solo tiene aplicación en nuestro país. A nivel de trabajadores puede parecer un poco injusto que una empresa tenga que pagar menos por un empleado que venga de fuera que por uno nacional, aunque no queremos meternos en polémica. Simplemente queríamos hablar de una norma que tiene a un futbolista como “padrino” y que es otra de esas curiosidades que tiene el mundo del deporte, sea de forma directa o indirecta.

Por lo demás, decirte que el Bubble Football no hace distinciones entre jugadores que vienen de fuera o los nacionales. Así que puedes invitar a tus amigos extranjeros y darles un buen revolcón jugando en nuestros campos. Las risas, por lo menos de momento, no pagan impuestos.

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